El juego anal despierta la curiosidad de mucha gente, pero a menudo frena el miedo a hacerse daño o a equivocarse. Con unas pocas reglas sencillas puede ser una experiencia placentera y totalmente segura. Aquí tienes por dónde empezar.
Regla número uno: mucho lubricante
A diferencia de la vagina, el ano no se lubrica solo. El lubricante no es opcional: es lo que hace que todo sea cómodo y sin fricción. Mejor elegir uno pensado para uso anal, más denso y de larga duración.
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Ve despacio y escucha a tu cuerpo
- Tómate tu tiempo para relajarte: la tensión lo hace todo más difícil.
- Empieza con un dedo bien lubricado o con un juguete muy pequeño.
- Si sientes dolor, para. Una sensación de plenitud es normal, el dolor no.
- Comunícate con tu pareja: decidid juntos el ritmo y las pausas.
Elige el juguete adecuado
- Siempre con base ancha: es la regla de seguridad más importante. Un juguete sin base puede deslizarse hacia dentro.
- Empieza por lo pequeño: un set gradual te permite aumentar el tamaño con calma. Prueba el set de 3 plugs graduales Black Velvets.
- Silicona lisa: es suave, no porosa y fácil de limpiar.
- ¿Quieres algo más? Un mini plug vibrador como Cuties es pequeño pero regala sensaciones nuevas.
Higiene antes y después
- Lava siempre el juguete antes y después del uso. Un spray como pjur TOY CLEAN lo hace rapidísimo.
- Nunca pases de un uso anal a uno vaginal sin lavar el juguete o cambiar el preservativo: hay riesgo de infecciones.
- Puedes cubrir el juguete con un preservativo para una limpieza aún más sencilla.
Cada cuerpo es distinto: no hay prisa ni una única forma correcta para todos. Si tienes dudas o condiciones médicas particulares, pide consejo a tu médico. Para cualquier pregunta sobre los productos, escríbenos: te respondemos con discreción.